Cuestionan proyecto que busca perpetuar etiquetado engañoso en alimentos procesados

Congresistas de diversas bancadas y representantes de instituciones vinculadas al derecho y la salud, cuestionaron la pretendida modificación del artículo 10° de la ley 30021 que tiene como propósito eliminar las advertencias de contenido perjudicial a la salud en los empaques de los alimentos y bebidas procesadas.

El proyecto, cuyo predictamen se encuentra al voto en la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso de la República, colisiona con la propuesta del Ministerio de Salud (Minsa), Colegio de Nutricionistas del Perú, la Organización Panamericana de Salud (OPS), Colegio de Abogados de Lima, la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (ASPEC), la Organización Mundial de Salud (OMS), entre otros, que postulan la necesidad de advertir al público sobre los niveles de sodio, azúcar y grasas saturadas de los productos.

“Lo que queremos es evitar que la gente se lleve a la boca algo perjudicial a su salud sin saberlo, necesitamos que las advertencias sean claras y directas, sin ambigüedades o datos incompresibles que confunden y sólo buscan vender por vender”, dijo la congresista María Elena Foronda (Frente Amplio), en conferencia de prensa junto a sus colegas Gloria Montenegro (Alianza para el Progreso) y Jhony Lescano (Acción Popular).

“Se pretende reemplazar las advertencias publicitarias por las Guías Diarias Alimentarias (GDA) y Valor Diario Recomendado (VDR), las mismas que actualmente ya son empleadas por las empresas en la publicidad contenida en sus productos, pero, que inducen al público al consumo de “azúcar añadida” que en niveles altos es dañino” puntualizó.

Por su parte Jaime Delgado, de ASPEC, dijo que el azúcar empleado en bebidas y alimentos procesados es distinto al dulce natural que se encuentra en las frutas, por eso su alto consumo resulta peligroso. “Necesitamos una norma que fortalezca esta necesidad de informar adecuadamente y no que permita el uso de etiquetas confusas, tal como propone el proyecto de Ley que se pretende aprobar en la Comisión de Defensa del Consumidor”, dijo.

Para la congresista Montenegro la figura del Semáforo Nutricional, a través del rojo, verde y amarillo, no es una opción efectiva porque apertura una combinación innumerable de colores (aproximadamente más de 200) y podría hacer creer al consumidor que es un producto óptimo para su consumo, lo cual no necesariamente es así.

Otro de los puntos controversiales es la Cuarta Disposición Complementaria Final referente al derecho de propiedad intelectual adquirido que protege a aquellas marcas que contienen inmerso en su registro comercial términos relacionados a un producto natural pero que en realidad es artificial.

“No queremos que nuestros hijos consuman alimentos a ciegas. Así que esperamos que los congresistas que tienen la responsabilidad de votar el dictamen, lo rechacen y lo manden al archivo. De por medio hay pronunciamientos de la OMS, del Colegio de Nutricionistas y otras entidades científicas, que respaldan que las advertencias deben ser sencillas”, manifestó Saby Mauricio, Decana del Colegio de Nutricionistas.